No nos sentimos Merecedores de Nada .
El día de hoy, hablaremos del fabuloso dinero.
El dinero en sí mismo es un "medio" para poder sobrevivir en ésta realidad física que nos toca vivir ahora. Es un elemento creado por el ser humano para controlar, limitar, someter y ejercer poder.
Nos ayuda a solventar los gastos básicos, a comprar alimentos, ropa, calzado y diversiones, entre otras cosas.
Por lo tanto, el dinero es una "energía" que va y viene de manera maravillosa y cuántica.
Pero, muchas personas lo ven y lo consideran algo negativo. Han sido educados para creer que tener dinero es malo, tener dinero es peligroso, tener dinero es difícil, tener dinero te hace mala persona, etc. Falsas creencias, con las que debemos luchar todos los días en las terapias.
Las personas vienen y nos dicen:
- "Gano mucho, pero se me va muy rápido".
- "Casi nunca tengo dinero y cuando lo tengo, se va".
- "Casi no gano dinero, me pagan muy poco".
- "Nunca he tenido dinero, mi familia es muy humilde".
- "Haga lo que haga, jamás tengo dinero".
....y éstas mismas personas, no son capaces de darse cuenta, de que ese afán por "tener dinero", es una contradicción a su verdadera creencia inconsciente.
- ¿Cómo van a gozar de tener varias de ahorro si nadie de su familia las tuvo, las manejó o siquiera las abrió?
- ¿Cómo van a tener el gusto por ir de compras con su dinero si nunca en su familia se gozó de gastar dinero?
- ¿Cómo van a ser capaces de salir un trabajo bien pagado si todos en su familia fueron empleados con sueldos bajos?
- ¿Cómo van a disfrutar de una buena comida en un restaurante de lujo o unas vacaciones en un hotel 5 estrellas, si crecieron comiendo siempre en casa o en la calle y nunca iban de vacaciones?
- ¿Cómo van a ser capaces de idear negocios exitosos, si toda su vida vieron a su familia tener negocios para sólo "sacar lo del día" y con gran esfuerzo?
El dinero no es malo, nadie ha dicho que el dinero sea malo, pero hemos sido educados para temerle.
Suplicamos tener dinero, pero "que no sea mucho", porque entonces soy malo.
Una cosa es ser ambicioso (desear más) y otra muy distinta ser codicioso (desear más a costa de quién sea y de lo que sea).
Si sabemos, que para cubrir nuestros gastos diarios holgadamente necesitamos de 500 pesos, por qué entonces, ponemos negocios en los que sólo ganamos 50 pesos y eso "apenitas" ?
¿Por qué aceptamos trabajos en donde nos pagan 2 mil al mes, cuando de puro transporte y comidas gastamos 1500?
¿No suena ilógico?
¿Acaso no somos capaces de sentarnos con papel y lápiz y calcular lo que necesitamos ganar para cubrir nuestros gastos?
Y las personas no lo hacen, por qué, por miedo. Porque eso significaría que "sólo estamos pensando en el cochino dinero y yo debo ser espiritual".
No, no, no.
Ser espiritual no significa comer sol y beber agua con una bata blanca.
Ser espiritual significa interactuar con el mundo que nos tocó, pagar airadamente nuestras cuentas, estar en paz, comer sanamente y vivir en coherencia.
Buscar un trabajo digno, y ésto es, un trabajo que nos pague lo justo por lo que hacemos, un trabajo que disfrutemos y nos permita vivir cómodamente.
Gastar nuestro dinero en cosas necesarias, porque de esa manera, regresa a nosotros libremente y va multiplicándose.
Poner negocios que nos den el ingreso que necesitamos, no vender por matar el tiempo.
En el momento en que aceptemos que el Universo y Dios mismo está para darnos en la medida que nosotros hagamos nuestra parte, terminará esa mal concebida ambición.
El dinero no es malo, repito. Lo que puede ser malo es codiciar el dinero, pasar por encima de otros por dinero, hacer el mal con dinero, eso sí que es malo.
No es malo superar a nuestros padres o familia en la cuestión económica. No es malo prepararse y aprender cosas nuevas para obtener más ingresos.
Lo malo es conformarse con poco y encima de eso, quejarse.
En cuanto dudas de que el dinero llegará, alcanzará, será suficiente, o te esfuerzas porque llegue, bloquearás su camino natural.
Analiza a profundidad, lo que sientes o piensas cuando ves a alguien en su coche último modelo o con ropa de marca. Revisa si sientes celos, coraje, tristeza, envidia.....porque ese sentimiento te revelará las creencias falsas con las que fuiste criado. Creencias en contra del dinero que se vienen arrastrando por generaciones en tu familia.
Fíjate si piensas que esa persona rica es triste, o tonta, o abusadora.
Fíjate si sientes pena por esa persona, envidia por no ser como esa persona o sientes que la odias.
En la medida en que tú no aceptes que "tener dinero" es algo "también para ti", en esa medida niegas la entrada al dinero.
Y ni qué decir si todo el tiempo dices cosas como:
- Mejor pobre pero honrado
- Sin coche tengo menos problemas
- Mejor ropita del tianguis y así tengo mucha
- Restaurante no, mejor los taquitos de la esquina
- La escuela de gobierno es mejor que la particular
- Bienvenido aquí a su "humilde casa"
Eso es empobrecerse "gratis". No digas cosas así, porque sólo confirmas tu rechazo al dinero y así jamás llegará, por más que lo implores y sueñes.
Hagamos una comparación. Imaginemos que en lugar de dinero, hablamos de aire para respirar.
Muchas personas, despiertan y hacen su vida sin pensar ni un sólo segundo en que hay aire en el ambiente y están respirando. Su vida no se basa en pensar que "quieren aire". Viven y ya.
Suben, bajan, hacen y deshacen sin analizar el aire, saben que siempre habrá aire, así crecen, así educan a sus hijos y no es tema importante.
Otras, van a diario a trabajar, pensando en que les darán aire, en que ojalá hoy haya más aire, sueñan en tener más aire y basan su vida en pensar que ojalá mañana no falte el aire.
Traen una mascarilla que les regula el aire que respiran, ¿por qué? Porque así los educaron.
Ponen negocios en donde no hay puertas ni ventanas, no hay aire, únicamente pequeños hoyitos por donde apenas entra el aire, se están ahogando. No se han dado cuenta, de que entre más se obsesionan con conseguir aire, menos libres son, menos aire reciben.
Así es el dinero, va y viene como aire y lo hay para todos.
Si tu negocio no obtiene ingresos, analiza si el producto que vendes es capaz de darte lo que necesitas a diario con un margen de ganancia. Si es así, sin preocupaciones, es un buen negocio.
Si tu negocio vende apenas una décima parte de lo que requieres en un día, no demores más, piensa en otra cosa y muévete ya y comienza a disfrutar de abundancia.
Si tu trabajo, ya restando tu transporte, comidas, tiempo y beneficios te da menos que si te quedaras en tu casa, déjalo ya.
Busca algo que te dé lo que tú necesitas, no aceptes trabajos porque "te eligió" un patrón y le convienes a sus intereses codiciosos.
La libertad para tener y disfrutar del dinero es tuya. Adelante, ve por él...
Akasha Sanación Integral.
Elizabeth Romero Sánchez y Edgar Romero Franco.
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